Biografía

Germán Ricardo Osorio Rincón, músico compositor, nació en Bogotá el 18 de febrero de 1977 e inició estudios musicales a la edad de siete años en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia. Estudió en este conservatorio de manera ininterrumpida durante más de 15 años, y en septiembre del año 2000, obtuvo su diploma en Composición y Piano con los maestros Blas Emilio Atehortúa (composición) y Tatiana Pavlova (piano), fue becario para el arte y la ciencia de la Fundación Mazda.

Paso toda su infancia en la localidad de Kennedy junto a su familia y simultáneamente realizó sus estudios de primaria y secundaria en el Instituto Pedagógico Arturo Ramírez Montufar, colegio anexo a la Universidad Nacional de Colombia, donde su padre cursaba la carrera de Economía. Desde niño participó en diferentes eventos musicales y celebraciones, interpretando el piano, la guitarra y la flauta; durante el bachillerato se destacó en las áreas de física, cálculo, filosofía y letras, obteniendo un alto resultado en las pruebas de la nación -ICFES- (363/400), dirigió el grupo de música Rock que integraba con otros estudiantes del colegio y el día de su graduación, tuvo a cargo el recital de piano en el auditorio León de Greiff de la Universidad, junto a profesores y alumnos del instituto.

Los estudios de solfeo y gramática musical, los había iniciado en 1983 con los profesores Mauricio Rodríguez y Leonor Rocha, estudio piano básico y órgano con la profesora Beatriz Acosta y al ingresar al nivel universitario, inició sus estudios de teoría y armonía con los profesores Horacio Lapidus y Gustavo Yepes; historia de la música con los profesores Egberto Bermúdez, Susana Friedmann y Ellie Anne Duque; dirección de coros con el profesor Libardo Saavedra y armonía al teclado con Jorge Zorro y Svetlana Skriagina, entre otros.

En 1993, Germán Ricardo inicia sus estudios con el maestro y distinguido compositor Blas Emilio Atehortúa, quien retorna a Colombia, aceptando la invitación para la Cátedra de Composición en la Universidad Nacional; el estudiante recibe los primeros conceptos sobre la música atonal y las técnicas de la música contemporánea del siglo XX. Estudia la composición, la orquestación, el contrapunto, y la música del maestro en las partituras originales, realizadas a mano con excelente caligrafía, y grabaciones inéditas, en la que se distingue, en algunas de sus obras, influencia de la música nacionalista. Vale mencionar el origen judío-sefardita del maestro y compositor Atehortúa; de la misma manera, su formación y aprendizajes en el Instituto Torcuato di Tella de Argentina, al lado del compositor Alberto Ginastera, y de otros grandes compositores, importantes en la literatura musical del siglo XX.

A partir de 1995, Germán Ricardo inicia estudios de composición electroacústica con el profesor Roberto García Piedrahita, aprendió a utilizar los sintetizadores y los programas musicales de computador y se desempeñó como auxiliar docente del laboratorio de informática musical del Conservatorio (creado por los maestros Horacio Lapidus y Roberto García Piedrahita). Junto a su profesor, organizó el festival “La primera oreja”, escenario para la música electroacústica y videoartes con sonidos realizados por músicos y maestros colombianos, entre ellos Mauricio Bejarano, Juan Reyes, Olga Godoy y además estudiantes de la carrera de Cine y Televisión de la universidad.

A mediados de los años 90, el joven inicia su creación musical, y algunas de sus obras fueron finalistas en certámenes nacionales de composición, entre ellos, los premios de música de Colcultura y de la Alianza Francesa. Uno de sus destacados reconocimientos, le fue otorgado en 1996, a los 19 años, cuando el Instituto de Cultura y Turismo de Bogotá le concedió el premio “Música para una ciudad que sueña” en el área de música de cámara con su obra Preludio, Variaciones y Rondo para dos pianos. Al año siguiente, en 1997, el Ministerio de Cultura de Colombia le concedió el premio nacional de música en el área de composición para solista vocal con acompañamiento por su obra Sol del Trópico, en evento realizado en la Casa de Nariño, y partitura publicada en 500 ejemplares.

Sus composiciones más importantes son, Cuarteto de Cuerdas N° 1, de sus primeras obras atonales y con la participación de la violista Marta Paramo; Rítmica para cuatro percusionistas y secuencia, estrenada en 1995 en interpretación de estudiantes de percusión del Conservatorio de la U. Nacional y con la participación del percusionista Mario Sarmiento; Circunstancias para órgano con una técnica aleatoria e interpretadas por su compositor en 1995; Quinteto de Vientos Sonitus Contarius con influencia del minimalismo y del dodecafonismo, estrenada en 1996 e interpretada por músicos de la Orquesta Sinfónica de Colombia; Preludio, Variaciones y Rondo de carácter muy rítmico, estrenada en 1997 e interpretada por las pianistas Ángela Rodríguez y Piedad Pérez; su obra Sol del Trópico para soprano y cinco instrumentistas con textos de Gabriela Mistral, estrenada en 1998 e interpretada por la cantante Alexandra Álvarez Yepes y el ensamble Carlo Gesualdo, dirigida por el maestro Juan Carlos Rivas, en la obra se distingue una fuerte influencia de la música nacionalista, técnica aprendida de su maestro, y de la música atonal; Dos piezas para coro mixto con textos de Tochihuitzin, presentada en 2000 por Germán Páez y el coro Ad Libitum.

Su participación en el Festival de Música Contemporánea de Bogotá, dirigido por la maestra Cecilia Casas Cerón, durante los años 1997, 1999 y 2000 fue catalogada como valiosa, además de estrenar sus obras Canción de la Vida Profunda para piano y voz, y Kipus para piano solo, interpretadas por Ángela Simbaqueva y Ángela Rodríguez. En el mismo año 2000, compone el Poema Sinfónico para Banda, y en el 2001 se estrena su obra Oda a la Vida para coro y orquesta con textos del poeta Pablo Neruda, fue interpretada por el coro y la orquesta del conservatorio de la Universidad Nacional, dirigida por el maestro Zbigniew Zajac. Posteriormente, Concierto para Piano y Orquesta en 2001 y Sinfonía para Cuerdas en el 2003, obras que muestran una madurez en el compositor, pero se encuentran sin estrenar.

Sus piezas electroacústicas, Meridiano, Impresiones y Estudio para Piano, composiciones realizadas en su estudio fueron seleccionas y presentadas en las salas Tairona del Centro Colombo-Americano y en la Moliere de la Alianza Colombo-Francesa. Otras de sus obras mencionadas fueron presentadas en los Auditorios Olav Roots y León de Greiff, en la Sala Teresa Cuervo del Museo Nacional, en el Gimnasio Moderno, Teatro Libre y Teatro Colón.

La ya mencionada obra, Sol del Trópico, se estrenó y fue presentada en la sala de conciertos de la biblioteca Luis Ángel Arango, junto con otras obras ganadoras de los premios nacionales de música; obra con importante reconocimiento por parte de la academia y la prensa nacional, como el artículo del crítico musical Carlos Barreiro, esta y otras obras ha sido transmitidas y comentadas en los programa “Frutos de Colombia” de la Radio Nacional, en la Radio de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en la Radio de la Universidad Nacional y en el programa de televisión “La Señal”.

Osorio, desde el nivel básico fue integrante del reconocido Coro del conservatorio de la Universidad Nacional, dirigido por la maestra Elsa Gutiérrez; director de coro en el programa Música en los Templos de Bogotá; acompañante y miembro del coro Ad Libitum dirigido por Germán Páez: pianista y organista en recitales de los estudiantes del conservatorio de la Universidad Nacional; intérprete del Ensamble de música contemporánea Carlo Gesualdo; compositor e intérprete del grupo de música electroacústica en vivo de la Universidad Nacional, durante los años como estudiante de esta materia; transcriptor de partituras por computador para la elaboración del libro “La música en las publicaciones periódicas colombianas 1848-1860” escrito por la maestra Ellie Anne Duque, además de ser su monitor académico en la clase de Apreciación Musical.

En su búsqueda de conocimiento y profundización como compositor, participó en diferentes talleres y seminarios, entre otros: Primer encuentro Inter-contemporáneo de compositores e intérpretes colombianos, desarrollado en la ciudad de Cali con el liderazgo del maestro Francisco Zumaque; Curso de Composición y Dirección, dictado por los maestros Blas Emilio Atehortúa y David MacKenzie en la Universidad Industrial de Santander, Bucaramanga; Seminario de Composición Asistida por Computador, con los maestros Camilo Rueda y Ricardo Escallón; Proceso de Composición, Análisis y Escritura de la Música Electroacústica, con el maestro Arturo Parra; Curso de Composición dictado por Catalina Peralta; Curso de Contrapunto con Alberto Leongómez. También asistió al Taller de Composición sobre música vocal con el maestro Harold Gramatges, Taller de Composición, dictado por el maestro Mario Lavista y organizado por Colcultura; Taller de Composición y Dirección con el maestro Germán Gutiérrez; Taller de Dirección de Orquesta con el maestro Alejandro Posada, y en el Curso de Dirección Coral con la maestra Erzsébet Mészáros Szonyi.

Osorio considera muy importante, su contacto y amistad con otros jóvenes compositores colombianos, distinguidos con diferentes premios de composición y varios de ellos, también alumnos del maestro Atehortúa, entre otros, Pedro Sarmiento, Luis Alejandro Olarte, Leonardo Idrobo Arce, Itsy Baquero, Darío Chitiva, Pilar Roció González, Johann Hasler y la maestra, pianista y compositora Amparo Ángel, quienes han dado origen a una escuela, (común) representativa de la música clásica colombiana que hace transición del siglo XX al XXI.

En el 2002, Osorio toma otros rumbos, primero viaja a Cuba donde conoce a los maestros Carlos Fariñas y Tulio Peramo y toma unas clases privadas; al año siguiente viaja a Francia y toma clases de composición con el maestro Erik Tanguy. Se reencuentra con otros jóvenes músicos colombianos, como el pianista Pablo Canales con quien presenta su obra Sol del Trópico, y se familiariza con el ambiente musical Parisino, asiste a diferentes eventos y conciertos puertas abiertas en el Ircam y en el Conservatorio de la Villette, entre otros escenarios.

Por razones políticas, su padre es amenazado en Colombia por sectores de la extrema derecha, lo que los obliga a emigrar y a exiliarse en Suiza. Radicado en este país, el joven músico retoma sus estudios de composición y contrapunto moderno con el compositor Jorge Pepi Alós, armonía con el maestro Eduardo Vieti, contrapunto con el maestro Victor Cordero y análisis con el maestro Xavier Dayer, entre otros y asiste a un taller con el compositor Luc Ferrari. Junto al maestro Pepi, compone algunas obras tituladas Preludios para piano y Piezas para Violín y Violonchelo, en un carácter muy contrapuntístico, las cuales fueron estrenadas en el conservatorio de La-Chaux-de-Fonds en 2005.

Durante su periodo en Suiza, amplia su repertorio contemporáneo al piano (obras de Debussy, Bartok, Hindemith, Messiaen y Ginastera). Su labor como interprete también fue muy interesante y realizó un concierto en el Bar King de Neuchâtel y un happening con pinturas y sintetizador con el saxofonista Jérôme Correa (2005); realizó algunos recitales como compositor e intérprete en el Liceum Club de Neuchâtel (2005) y en el Teatro ABC de La-Chaux-de-Fonds (2017), presentando su música improvisada; cursó Piano-Jazz con el pianista Clément Strahm en la academia Ton sur Ton (2013); y asistió a otros eventos musicales y conciertos en Ginebra, Lausana y Berna.

En el 2014, después de haber tenido algunos problemas de salud por una enfermedad mental, el compositor residió en el centro psiquiátrico Fundación Alfaset de Suiza. Allí recibió cuidados de un excelente equipo de médicos y enfermeras; realizó algunos conciertos de piano en el mismo centro; se integró a diferentes talleres, trabajando con musicoterapia, mándalas, artesanías y gimnasia entre otros. Sus padres, Germán Eduardo Osorio, politólogo y economista y Sonia Rincón Salgado, lingüista y literata lo han acompañado durante su enfermedad, y desde la infancia, han sido muy importantes para el joven músico, al igual que su tía Yolanda Rincón Salgado, importante artista y actriz que reside en Francia.

Recientemente el maestro Osorio obtuvo la nacionalidad suiza (2020) y regresó a Bogotá a visitar a su familia en varias ocasiones. Continua su labor como compositor e intérprete, se familiariza con las tendencias actuales, profundiza en otras áreas como historia del arte, la etnomusicología y además la antropología y colecciona en Cds una gran cantidad de obras de compositores de América Latina y del siglo XX. Desde su pequeño estudio de sonido, reabre su paso por la música y composición electroacústica, realiza varias publicaciones sobre música y arte en por su portal de Facebook. Continua con la práctica del órgano la cual había iniciado en Bogotá, ahora en una iglesia de la ciudad donde reside, Neuchâtel. En esta iglesia ha interpretado varios conciertos con la colaboración de la organista Anne Kaufmann; su último concierto lo ha realizado el 14 de enero de 2023, interpretando obras de Bach, Franck, Brahms y Charpentier.

En enero del 2020, su principal mentor y guía en Colombia, el maestro Blas Emilio Atehortúa, muere en la ciudad de Bucaramanga, rodeado de su familia, amigos y reconocimientos, además de su legado musical, pedagógico y humano, deja en sus discípulos, y en particular, en Germán Ricardo una huella de mutuo afecto y agradecimiento con la vida que originó ese gran encuentro.

2023